ESTETICA ONCOLOGICA

estetica oncologica
Pautas para el autocuidado de la piel
Todos conocemos los posibles cambios en el aspecto físico que, aunque en general no son graves clínicamente, si son importantes para uno mismo. Cuando nos vemos bien y a gusto con nuestro aspecto, nos sentimos más fuertes para vivir nuestro día a día; un sentimiento que no cambia durante la enfermedad.
La piel es el órgano más extenso que tenemos y que nos protege del exterior. Los cambios que pueda sufrir serán en la mayoría de los casos transitorios: sequedad, erupciones, manchas o irritaciones. Desde Sthetic & Spa
queremos proporcionar algunas pautas básicas y soluciones sencillas para minimizar estos posibles efectos que, si se conocen, se pueden prevenir o mitigar; así como dar información de los productos y tratamientos estéticos que mejor ayudarán en el cuidado de la piel.
Todos los efectos o alteraciones que detallamos a continuación son orientativos y cambian según cada persona.
Es importante que siempre se consulte con el médico cualquier cambio y se sigan sus pautas y recomendaciones.
1. Durante la quimioterapia ¿cómo puedo cuidar mi piel?
Según el tipo de quimioterapia, la duración del tratamiento y las características de persona, pueden producirse algunos efectos secundarios en la piel como sequedad, irritación, erupciones o manchas. La mayoría de ellos son transitorios y los podemos minimizar con algunas pautas.
Rostro, cuello, escote y cuero cabelludo.
Limpiar y desmaquillar la piel cada día, mañana y noche, con cosméticos delicados.
Limpiadoras y tónicos, libres de alcohol, a base de extractos botánicos naturales de manzanilla, flor de saúco y té verde, mantienen en equilibrio el pH natural cutáneo la vez que otorgan un efecto calmante y descongestivo, y son de gran ayuda a la hora de reforzar las defensas de la piel. Todos estos ingrediente son perfectos para pieles sensibilizadas o particularmente delicadas.
En cuanto al cuero cabelludo, los gorros de algodón ayudarán a proteger la piel de los roces y también protegerán del frío.
Cuerpo
Para la limpieza corporal, se recomiendan duchas o baños no muy prolongados con agua templada y jabones de pH neutro, aclarándolos muy bien y evitando posibles rascados de las esponjas y secándonos con pequeños “toques” con la toalla.
Una buena hidratación puede prevenir la sequedad y evitar posibles picores o irritaciones. Es aconsejable hidratar la piel de rostro y cuerpo a diario (mañana y noche) con sérums, cremas y lociones ricas en mantecas de karité y mango. Los aceites de rosa mosqueta y avellana así como el aloe vera y los ácidos grasos poliinsaturados (PUFA´S) como el aceite de aguacate, y las vitaminas E+F, entre otros, poseen un alto poder para restaurar el nivel de hidratación cutánea, además de calmarla, regenerarla y protegerla. Todos ellos, serán buenos aliados para cuidar una piel delicada.
Una buena protección del sol
Hemos de saber que algunos de los fármacos que contiene la quimioterapia pueden ser fotosensibles, es decir, pueden provocar alguna reacción cutánea al entrar en contacto con el sol.
Por ello, es necesario que te protejas seriamente del sol. Los filtros solares con lociones hipoalergénicas (de alta tolerancia) ayudarán a proteger y a reparar la piel de todo el cuerpo siendo aconsejable escoger un factor de protección elevado (P.ej.: un SPF 50). Recomendamos que utilices una gama de fotoprotectores cuya combinación de filtros te garanticen la máxima protección frente a los efectos nocivos del sol y el más intenso y cuidado tratamiento de la piel.
Tengo pies y manos secas ¿qué puedo hacer?
La sequedad, hinchazón, sensación de hormigueo o retención de líquidos pueden ser algunos de los efectos del tratamiento oncológico. En la mayoría de los casos son transitorios y no revisten gravedad, pero podemos intentar preveerlos para minimizar sus efectos. Es importante hidratar manos, pies y uñas como mínimo dos veces al día con cremas especiales para estas zonas del cuerpo y ricas en ingredientes que aporten gran suavidad a la piel, como la alantoína, el aloe vera, la urea, los aminoácidos de la seda, ya que todos ellos aportan gran elasticidad y firmeza a al piel.Al aceite de rosa mosqueta, conocido por su poder regenerador y nutritivo, se el suman otros aceites compatibles con la piel, como el de girasol o zanahoria.2. Durante la radioterapia ¿cómo puedo cuidar mi piel?
La radioterapia es un tratamiento local que irradia una parte precisa del cuerpo. Es por ello que los posibles cambios en la piel se limitan exclusivamente a la zona radiada y zonas próximas a ella.

¿Me puedo aplicar crema en la zona tratada?
Tras algunas sesiones de radioterapia puede ser que la zona se enrojezca o que se sienta más seca. Para aliviar esa sensación es importante que la hidrates con cuidado con cremas específicas ricas en aloe vera, rosa mosqueta, mantecas de mango y karité, árnica, manzanilla o pasiflora que aportan frescos y confort, sin rascar ni frotar la zona de tratamiento.
Es importante que recuerdes que cuando acudas a la sesión de radioterapia la piel esté limpia y sin resto de cremas. Los sujetadores sin aros y con pocas costuras evitarán posibles roces o irritaciones en la piel.

¿Puedo tomar el sol inmediatamente después de recibir radioterapia?
No se aconseja tomar el sol directamente en la zona radiada. Las pautas que conocemos para protegernos del sol también te ayudarán durante la radioterapia.

3. Durante el tratamiento hormonal, ¿qué debo tener en cuenta?
Mantener los buenos hábitos de limpieza, hidratación y protección solar en la cara y en el cuerpo te ayudarán durante este tratamiento que en general puede hacer que la piel esté algo más sensible.

¿Cómo puedo cuidar mi piel ante un proceso de reconstrucción mamaria?
La reconstrucción mamaria es siempre u proceso, no una única intervención. Al prolongarse el proceso reconstructivo en el tiempo, es necesario cuidar la piel para mejorar los resultados obtenidos por la cirugía plástica.
Antes, durante y después de la intervención de reconstrucción mamaria.
Cuando se va a realizar una reconstrucción de mama, durante todo el proceso reconstructivo y tras las diferentes etapas reconstructivas, se debe cuidar la piel aplicando cremas ricas en mantecas de mango o karité. Aloe vera, urea o aceites vegetales (almendras, avellanas, pepita de uva, etc), para hidratar bien la zona y aportarle el máximo de elasticidad. El cuidado de la piel antes de una intervención prepara el tejido para el proceso reconstructivo, lo mejora y facilita la posterior cirugía. Cuando se implante la prótesis mamaria definitiva se continuará con la hidratación de la piel.
Después de la cirugía, el cuidado cosmético de las cicatrices se realizará con el aceite rosa mosqueta. Éste deberá aplicarse sobre las cicatrices siempre que se encuentren totalmente cerradas, sin heridas y sin puntos de sutura.
Los tratamientos sobre pieles con secuelas post-quirúrgicas o post-radiación deben realizarse exclusivamente por personal experimentado y bajo supervisión médica.
¿Debo hidratarme también la cicatriz?
Es muy probable que en la zona donde está la cicatriz puedas sentir tirantez y molestias. Para aliviar esa sensación, es importante que te apliques productos que mejoren la elasticidad de la piel como son el aceite de rosa mosqueta (altamente regenerador y nutritivo), el aloe vera, el própolis (de propiedades calmantes y antioxidantes) y la árnica (alivia hematomas), altamente hidratantes y nutrientes para mejorar la calidad de la piel en esta zona.
La importancia de la esteticista
Una esteticista especializada puede aconsejarte sobre los productos y tratamientos más indicados en cada
momento para cuidar tu piel. Su labor es clave en un
momento en el que te invaden numerosas dudas cuando
empiezan a producirse los primeros cambios físicos derivados de los tratamientos médicos. Además, ella personalizará el
tratamiento estético que debes seguir de acuerdo a las necesidades de tu piel.
Es muy importante que los tratamientos cosméticos te aporten calma y confort. Siempre es aconsejable, en el caso de someterte a masajes o aparatología estética, que consultes con el médico acerca de la posibilidad de que no exista alguna posible contraindicción.
La esteticista conoce la importancia de cuáles son los tratamientos y productos que te ayudarán a hidratar, oxigenar, calmar y aportar más elasticidad.Es normal que durante los tratamientos surjan algunas dudas sobre qué es mejor hacer o qué alternativa es mejor escoger. Por ello, es aconsejable que se consute siempre con un especialista.¿Y los masajes?
Los tratamientos faciales y corporales con la esteticista le aportarán mayor viveza y gran confort a tu piel. Los masajes relajantes o hidratantes con cremas, aceites o envoltras te ayudarán a mantener en óptimas condiciones el estado de la piel; además te beneficiarán desde un punto de vista anímico. Delicadas esencias naturales como la lavanda, el jazmín o la rosa damascena son utilizadas para potenciar el efecto relajante y hacer posible que la sensación de bienestar perdure en el tiempo. Cualquier masaje, facial o corporal, te ayudará a aliviar molestias musculares y a potenciar un mejor descanso.Siempre se recomienda comentar con el médico los masajes cutáneos.Todos estos consejos son orientativos. En ningún caso deben sustituir las recomendaciones del médico. Ante la aparición de algún síntoma que sea molesto o persistente, es importante que se comunique para que se indique el tratamiento más adecuado en cada caso.